Verdades y mentiras sobre lo que puedes hacer y tomar durante la lactancia materna

Cuando estamos embarazadas, tenemos muy claro lo que podemos y no podemos tomar, porque el bebé está en nuestro interior. Pero ¿qué pasa en la lactancia?

La premisa principal es que, al igual que en el embarazo, lo que consumes puede llegar a tu bebé a través del pecho, pero muy filtrado; tu bebé recibe lo que necesita en forma de nutrientes específicos.

No obstante, es recomendable tener cuidado con determinadas sustancias.

Principales consultas

Como sabrás, soy asesora de lactancia formada en Amamanta y soy voluntaria en el hospital. Como asesora recibo numerosas consultas sobre las sustancias que pueden pasar a la leche materna, pero las más habituales suelen ser sobre medicamentos, alcohol y tabaco.

Alcohol

En el blog de Granujas, ya hemos hablado del alcohol y la lactancia. La cantidad de alcohol en sangre alcanza su punto más alto entre media hora y una hora después de su consumo. La leche materna toma gran parte de sus nutrientes del torrente sanguíneo. Por tanto, cualquier madre lactante que desee consumir alcohol debe hacerlo de un modo responsable y moderado, teniendo en cuenta que debe pasar un tiempo prudencial  (una media de dos horas) entre el momento de beber alcohol y la siguiente toma del bebé.

Ten en cuenta que si tu bebé tiene menos de seis meses, las tomas serán más continuadas y será complicado tener ese tiempo para esperar a que disminuya tu nivel de alcohol en sangre.

Tabaco

Es evidente que el tabaco es malo para la salud de cualquier adulto; por tanto, es obvio que es nocivo para un bebé que se vea obligado a ser fumador pasivo. El principal riesgo se debe a la inhalación de partículas de humo, que pueden aumentar la probabilidad de infecciones respiratorias, asma y riesgo de muerte súbita.

Además, fumar durante la lactancia genera produce mayor concentración de cotinina, cadmio, mercurio y otros materiales pesados y menores niveles de proteínas, vitaminas y antioxidantes en la leche materna.

Pero estos riesgos se incrementan en los bebés alimentados con leche artificial. Por tanto, es preferible continuar amamantando al bebé, aunque la madre sea fumadora. Si bien, te recomiendo tomar algunas precauciones:

  • No fumes dentro de casa, especialmente en las zonas en que esté el bebé.
  • Deja pasar un tiempo entre el último cigarrillo y la toma (unas dos horas, para reducir la transferencia de nicotina a la leche materna). Es preferible que fumes al finalizarla, sobre todo en caso de bebés más pequeños.
  • No amamantes a tu bebé con la misma ropa que llevabas mientras fumabas. Puedes tener una chaqueta que te pongas para fumar y puedas quitarte cuando cuides a tu bebé.

Medicamentos

La mayoría de los medicamentos sí son compatibles con la lactancia materna, o tienen un riesgo muy bajo en caso de ingerirse.

Pero si quieres asegurarte, siempre puedes recurrir a la web de referencia para las consultas sobre el riesgo de medicamentos y sustancias durante la lactancia materna: e-lactancia.org. Esta web nació impulsada por el Dr. Jose María Paricio, presidente de la Asociación para la Promoción e Investigación de la Lactancia Materna (APILAM), asociación que mantiene y gestiona la página web www.e-lactancia.org. Está formada por pediatras y farmacéuticos, por tanto, la información es de absoluta profesionalidad y se actualiza constantemente. Y te adelanto que la mayoría de medicamentos son compatibles con la lactancia, diga lo que diga el prospecto correspondiente.

En esta increíble base de datos puedes consultar el riesgo que supone para la lactancia introducir cualquier sustancia en tu cuerpo, con una escala basada en colores (tipo semáforo), sencilla, clara e intuitiva.

Y digo “cualquier sustancia” porque si bien la mayoría de consultas se realizan sobre la cantidad de un medicamento que podría llegar a la leche materna, puedes consultar otras sustancias tales como “tatuaje”, “piercing” o “tintes capilares”.

En resumen, el periodo de lactancia materna es una época en la que la mamá debe cuidar su alimentación y sus hábitos, pero no es tan limitante como podría suponerse. La mayor recomendación es que te informes lo mejor posible, para tomar la mejor decisión para vosotros.

Y una última sugerencia: en este artículo te he hablado de la web e-lactancia.org. Esta web se mantiene actualizada gracias al trabajo altruista del Dr. Paricio y sus colaboradores, pero puntualmente necesitan fondos económicos para el mantenimiento de la web, la adquisición de libros… así que si deseas contribuir al mantenimiento y crecimiento de esta web, puedes responder a su petición de ayuda en el grupo de Teaming que han creado para recaudar fondos para e-lactancia  (aportas 1€ al mes, no es mucho por una web tan útil, ¿verdad?)

Por último, te recuerdo que soy asesora de lactancia, así que si te ha quedado alguna duda después de leer este artículo, contacta conmigo y estaré encantada de responder a tus preguntas o informarte de todos los beneficios que tiene la leche materna para ti y tu bebé.

 

Fuentes:

http://www.e-lactancia.org/

http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/preguntas-frecuentes-sobre-lactancia-materna#t48n152

http://www.unamaternidaddiferente.com/2011/12/lactancia-y-consumo-de-alcohol.html

 

Cómo lavar pañales de tela como un profesional

Uno de los mayores inconvenientes que se plantean a la  hora de  usar pañales de tela es su lavado.

No es necesario lavar los pañales desechables, que simplemente se tiran a la basura. Pero además del impacto ecológico que ello supone, también hemos hablado de las ventajas de los pañales lavables.

Hoy vamos a resumir las rutinas para lavar pañales, de modo que usarlos te resulte lo más sencillo posible.

Rutina Diaria

En su primer año de vida, un bebé puede usar, de media, ocho pañales diarios. Almacénalos para su lavado en un cubo de plástico con tapa y no tardes más de tres días en meterlos en la lavadora, para evitar los olores. Será más cómodo para ti si el cubo tiene un pedal para su apertura.

Este cubo de almacenaje no debe estar cerca del radiador ni otras fuentes de calor

Si el  pañal tiene  restos de caca, debes retirarla antes de echarlos al cubo. Puedes usar forros biodegradables (una especie de gasa que se pone sobre el absorbente, permitiéndote recoger todos los desechos y tirarlos a la basura, como harías con un pañal desechable). Si no usas estos forros, puedes aclarar  el pañal con el grifo de la ducha directamente en el inodoro.

Si usas pañales todo en dos, rellenables o ajustables (aquí te explico los tipos de pañales de tela), puedes lavarlo con la colada del resto de la familia, pero programa un aclarado previo y añade una gota de aceite de arbol del té con el detergente.

como lavar pañales como un profesional granujas crianza

Rutina Semanal (al menos dos veces por semana)

Cada dos tres días pon una lavadora solo de pañales de tela.  No dejes pasar más tiempo, porque se fijaría más el olor en los pañales. Aprovecha para enjuagar el cubo de almacenaje y que no se quede el olor en el plástico.

Es preferible que la lavadora no se llene por completo, porque los absorbentes retienen mucha agua y debe quedar espacio suficiente para que los pañales se aclaren bien.

Antes de hacer el lavado normal, te recomiendo hacer un programa un ciclo corto solo de aclarado con agua fría. Así se eliminarán los restos que hayan quedado y ayuda a reducir los posibles olores.

Cuando termine el aclarado, usa un programa de lavado a 30 o 40º máximo (no más caliente para no dañar las fibras de los pañales de tela).

Utiliza un detergente sin enzimas, blanqueadores, perfumes ni otros componentes que puedan dañar las fibras del pañal o incluso ser perjudiciales para tu bebé. Utiliza la mitad de la cantidad indicada, puesto que vas a lavar pañales a media carga. Te recomiendo, además,   añadir un par de gotas de esencia del árbol del té en la cubeta del detergente, pues es un fungicida natural. No uses suavizante.

Tras lavar los pañales, si es posible, tiéndelos al sol, es el desinfectante y blanqueador más efectivo que existe. Los cobertores sufren con el calor, así que no los dejes demasiado tiempo secando al sol.

Para los cobertores no es recomendable usar alta temperatura de lavado, porque pueden llegar a “acartonarse”, así que lávalos en caliente solo cuando sea realmente necesario.

 

Rutina Trimestral

Cada cierto tiempo, es conveniente lavar pañales de un modo más profundo. Así, además de evitar olores fuertes (a amoniaco, por ejemplo), liberarás las fibras de restos de cremas,  aceites, cal u otros productos que pueden afectar a la absorción de tus pañales.

En esta ocasión, vamos a lavar los pañales a 60º, utilizando la mitad del jabón recomendado, un poco de perborato sódico y unas gotas de aceite del árbol del té. Añadiremos un aclarado extra para asegurarnos de que los pañales quedan perfectamente limpios, suaves y esponjosos.

Asegúrate de que no hay restos de jabón en el último aclarado. Estos restos de jabón perjudican las fibras y hacen que el olor a amoniaco se fije y sea más fuerte

El secado al sol, una vez más, será fundamental para eliminar las últimas manchas en pañales de tela

En casos puntuales, ¡lavado profundo!

A pesar de haber lavado los pañales con estas rutinas, puede que tengan olor a amoniaco, o veas manchas… La mayoría de las veces, los olores se deben a los restos de jabón o bacterias que quedan en el pañal. Para eliminarlos, pon una lavadora sin jabón, solo con los absorbentes, con agua caliente y aclara hasta que deje de salir espuma. Luego, tiende al sol.

Preguntas frecuentes

En mis asesorías de pañales de tela, surgen periódicamente las mismas dudas sobre lavar pañales. Te respondo las más frecuentes ¿Se te ocurre alguna más?

No puedo tener al sol

Este es el mejor modo de secar los pañales, y la ropa en general, pero no todos tenemos esta posibilidad. Puedes secar los absorbentes en secadora, pero siempre en el programa de ropa delicada y sin abusar. Los cobertores son impermeables, así que no es conveniente meterlos en secadora.

El pañal está limpio, pero huele a amoniaco

Si el pañal huele, es que no está limpio. Realiza un lavado profundo de los absorbentes. Si usas gasas de algodón, puedes incluso lavar a más temperatura.

Si te queda cualquier duda sobre los pañales de tela, puedes contactar conmigo a través de los comentarios o enviármela por mail, estaré encantada de resolvértela.

Y si ya has decidido usar pañales de tela, puedes ver nuestro surtido en la tienda on line de Granujas.

Cómo superar el miedo a portear a tu bebé en un fular

El hábitat natural de un bebé es el cuerpo de su madre, tal como explica  el Dr. Nils Bergman. Por eso, el porteo es una herramienta no solo práctica, sino también muy recomendable para mantener ese periodo de exterogestación que nuestro bebé necesita para completar su desarrollo.

¿Qué portabebés utilizar para comenzar a portear?

Un fular o pañuelo es una tela larga (te aconsejo que no comiences con menos de 3,20m, siendo los más largos de 5m) y unos 70 cm de ancho. Es el portabebés más versátil:

  • Sirve para cualquier porteador, incluso usándolo en los mismos períodos de tiempo.
  • Se puede utilizar desde el nacimiento del bebé.
  • Permite colocar al bebé en múltiples posiciones, tanto al frente como a la espalda.
  • Reparte el peso del bebé de manera uniforme sobre tu cuerpo, haciendo que el porteo sea más confortable.

Pero es cierto que muchos papás y mamás se “asustan” un poco al ver la cantidad de tela que tienen que manejar. Pero no hay de qué tener miedo.

 

Consejos para no asustarse del fular

El uso del pañuelo requiere un poco de práctica, así que tómate tu tiempo para buscar el momento más adecuado para ti y para tu bebé y evita tensiones.

  • Practica y no te desanimes, es como aprender a andar en bicicleta o conducir.

Si tienes tiempo de practicar con el fular durante el embarazo, utilizando un muñeco o un peluche, cuando nazca tu bebé ya estarás familiarizada con el tejido y con los nudos.

Por supuesto, también puedes practicar con un muñeco aunque el bebé ya esté en casa, hasta que te sientas lo suficientemente cómoda con tu pañuelo  como para utilizarlo con tu hijo.

  • Busca un lugar cómodo, práctico y que os haga sentir seguros.

Es muy aconsejable tener un espejo en el que comprobar que la posición del bebé y la colocación de la tela es correcta.

Por ejemplo, si tienes espejos en tu dormitorio, frente a la cama, puede ser el lugar perfecto porque te permite dejar al bebé sobre la cama mientras te colocas el fular. Así,  minimizas los riesgos y tú estarás más tranquila.

  • Tu bebé refleja tu estado de ánimo.

Por eso, es necesario que tú estés tranquila y confiada, que no intentes anudarte con prisas o con inseguridad.
Procura disponer de tiempo suficiente para poder probar con calma y que tu bebé perciba esa tranquilidad. Si tú te pones nerviosa, tu bebé se pondrá nervioso. Si tienes prisa por salir de casa, tal vez no sea el mejor momento para probar, sobre todo las primeras veces.

  • Por supuesto, también es necesario que el bebé esté calmado.

No intentes meterle en el fular si tiene hambre, sueño o hay que cambiarle el pañal. Si el bebé está incomodo, lo manifestará llorando y tú no conseguirás estar tranquila.

Puedes hablarle mientras lo colocas, explicándole lo que vas haciendo, con un tono relajado y tranquilo. Eso os ayudará a ambos a estar más cómodos.

También puedes balancearte o bailar para que el bebé perciba el movimiento tal y como cuando estabas embarazada.

  • Busca un ambiente en calma y sin presiones externas, a solas si es necesario.

Muchas veces, los acompañantes (papás, abuelas, tías…) con la mejor intención, te van a indicar lo que (creen que) tienes que hacer. Y eso puede generarte más ansiedad que tranquilidad. Hasta que no te encuentres totalmente segura con lo que estás haciendo, es preferible que busques un ambiente lo más tranquilo posible, y eso puede pasar por intentarlo a solas, tú y tu bebé.

Empápate de vídeos, manuales y fotografías. Decide qué nudo es el que te parece más adecuado para ti y para tu bebé. Puedes pedir consejo a otras mamás o contratar una asesoría de porteo, pero asegúrate de que la asesora sepa de qué habla. En Granujas tenemos este servicio, si estás en Valencia o alrededores,  estaré encantada de atenderte.

  • Familiarízate con tu fular.

Si puedes tener tu fular antes de que nazca tu bebé, utilízalo, úsalo, sóbalo… Puedes anudarte el pañuelo a modo de faja sobre tu barriga de embarazada. De este modo, no solo conseguirás encariñarte con él, sino que te acostumbrarás a utilizarlo y anudarlo sobre tu cuerpo y cuando nazca tu bebé, te resultará mucho más sencillo.

 

Por último, recuerda que lo más importante para el uso de cualquier portabebés es que tanto bebé porteado como adulto porteador estén a gusto. Por eso, no te desanimes si al primer intento no sale del todo bien. Te aseguro que, en cuanto le tengas tomado el pulso a tu fular, vas a enamorarte de él y se convertirá en un elemento indispensable para vosotros.

 

* Fotos de Andeueros fotògrafs